lunes, 21 de noviembre de 2011

Ese gran mal llamado progreso...

Un buen día, sin ser un día especial, empiezas a preguntarte algunas cosas sobre tu trabajo y el lugar en el que vives.

Llevo toda mi vida, desde los 8 años usando y programando aplicaciones, desde el primer MSX que compartía con mi hermano, con el que llegamos a programar un pequeño simulador de vuelo, juegos, etc, pasando por el primer PC que colgaba con cierta facilidad haciendo bucles infinitos ;-), hasta las macro-aplicaciones con las que estoy acostumbrado actualmente a lidiar.

Internet, teléfonos inteligentes, portátiles de última generación, SQL, AJAX, XML, Java, RPC, SOAP, WDSL, JNDI, HTML, Optimización de rendimiento, C/C++, Python, Perl, 3D, Linux, Unix, Windows, pools, CentOS, y un largo etcétera de empresas de IT, lenguajes, cachibaches y tecnología que me rodean dia a dia que a veces no dejan ver las cosas realmente importantes.

Por ejemplo, vivo en Cornellà de Llobregat, un lugar que ha pasado de tener una gran cantidad de pequeño comercio, negocios familiares con encanto que durante más de mil años han hecho de Cornellà un lugar para el comercio y la integración a ser un lugar casi residencial.

El pequeño comercio desaparece, ese que hace que una gran parte del tejido social se lance a la calle a pasear, a ver escaparates, a pararse a charlar con amigos y vecinos, a disfrutar de los parques y de las actividades que organizan Ayuntamiento y entidades, en definitiva, a disfrutar de tu ciudad y comprar.

El ritmo de vida que llevamos, poco tiempo, competitividad, stress, el jaleo de los centros comerciales, el bullicio, la mala alimentación fuera de casa, lo que llamamos el progreso ;-) y todo eso que dicen los médicos que no debemos tener, hacen que en algunos casos explotes o los coloques en lo más hondo de tu mente para no pensar en ello.

Sé que es una utopía pensar que todo esto podría cambiar de la noche a la mañana, que van a volver los colmados y los "queviures", las pequeñas bodeguillas donde acompañaba a mis abuelos con mis hermanos a echar la partidita de dómino, la panadería donde hacían realmente pan y no una masa de chicle con harina, pero me gustaría creer que sí, que algún día volveremos a tenerlo.

Como esto podría quedarse perfectamente en el tintero y ser sólo una utopía, creo que necesitamos en Cornellà gente emprendedora, que sea capaz de revitalizar la economía local y a los que tiene alrededor insertando la semilla del "saber vivir", el "descanso", el "disfrutar comprando".

Por mi parte y donde trabajo, estamos aportando un granito de arena, colaborando con el ayuntamiento y la asociación de comerciantes para que esto sea posible. El objetivo es el de relanzar la compra cercana, la del comercio de toda la vida, ayudando a estar más informado de todo lo que se cuece en Cornellà y permitiendo que disfrutemos comprando, caminando, dialogando :-)

Aquí os dejo el enlace del proyecto, que aunque está todavía en fase de testeo y de introducción de contenidos, creo que puede aportar ese granito de arena, el resto lo tenemos que hacer entre todos :-)

Comercio Local de Cornellà, descuentos, promociones

Y para finalizar, os aseguro que el carnicero que tengo a la vuelta de la esquina tiene mejor precio, calidad y conversación que Hipercor y Eroski ;-)

www.cornellaweb.com



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